domingo, 30 de octubre de 2011

Fotorealidad


El fotoperiodismo o periodismo gráfico consiste en el uso de la fotografía como medio para dar a conocer noticias de la realidad. Todo empezó en el siglo XIX entre 1880 y 1897 cuando la invención de la imprenta y las innovaciones en la fotografía permitieron su uso para contar cosas y esto fue a través de los daguerrotipos, que pronto se irían extendiendo por todo el mundo. Así, algunos de los primeros escenarios de este tipo de género fueron la Guerra de Crimea y la Guerra de Secesión de Estados Unidos y la primera publicación de fotografías de hechos reales fue en el Daily Graphic de Nueva York en 1880.

Pero su edad dorada no vendría hasta un siglo después, en los años 30, cuando fotógrafos como Dorothea Lange, Robert Capa, Henri Cartier- Bresson, Alfred Eisenstaedt, Erich Salomon, Margaret Bourke-White o W. Eugene Smith se encargaran de retratar la realidad de la época. Al mismo tiempo tendría lugar el nacimiento de revistas como Life, Time o Picture Post.

Sin embargo, todo este crecimiento del fotoperiodismo y los fotoperiodistas se ha visto dañado en la actualidad. Para muchos el avance de las tecnologías, con el uso de los móviles que permiten que cualquiera pueda ser ese informador de imágenes, la aparición del photoshop, con el que se manipulan muchas fotografías y el hecho de que los periódicos y las revistas hayan dejado de invertir en él, son las principales causas de su crisis actual. A esto le acompaña el riesgo que supone para los profesionales que la desempeñan. Según un estudio que se ha hecho, de acuerdo al Índice de Impunidad del Comité para Proteger Periodistas, el país más peligroso para el fotoperiodismo es Irak, seguido de Somalia, Colombia, México, Rusia, Nepal y Filipinas, en este orden.

Por último decir que no todo es la desesperanza de que el género se pierda, ya que hay nuevas formas de conservarlo como es el caso de hacerlo a través de revistas digitales, los blogs o revistas Paris Match, Geo y Times siguen viviendo de él.

domingo, 23 de octubre de 2011

El diálogo entre el ojo y el corazón

Lo que empezó siendo una carrera de pintura terminaría otorgándole el título de padre del fotorreportaje. Henri Cartier- Bresson es sin duda uno de los artistas y fotógrafos más importantes del siglo XX. Su fotografía combinaba el arte con la humanidad de las personas. Mostraba la realidad, pero una realidad modificada para cambiar las preconcepciones de la gente.

Junto a su cámara leica hizo fotografías a lo largo de países como México, Estados Unidos, China, la India, África o Italia. La Guerra Civil Española y la Unión Soviética no pasaron desapercibidas por su lente y su país de origen, Francia, también fue escenario de sus imágenes. Quizás la huella más profunda de Cartier- Bresson fuera su teoría del “instante decisivo”. Para él había un momento exacto en el que se debía tomar una fotografía, ni un segundo antes ni uno después, y para ello había que alinear el corazón, el ojo y la cabeza. Sólo con la mezcla de esos tres factores se podría conseguir la imagen adecuada. Para muchos ha supuesto el objeto de estudio de la fotografía contemporánea y es parte de la historia gráfica del siglo XX.

Dentro de los modelos a los que fotografió hubo personajes tan famosos como Fidel Castro, Édith Piaf, Ernesto “Che” Guevara o pintores como Henri Matisse y Pablo Picasso. Pero no todo eran rostros conocidos si no también caras de personas desconocidas que a veces mostraban la miseria que estaban viviendo. En 1947, junto a los fotógrafos Robert Capa, Bill Vandivert, David Seymour y George Rodger fundarían la agencia Magnun, la importante cooperativa fotográfica a nivel internacional.

Sería unas décadas más tarde cuando en 1970 decidió volver a sus raíces con la pintura dejando de lado la fotografía para siempre ya que este gran fotógrafo francés fallecería el 3 de agosto de 2004.

viernes, 14 de octubre de 2011

La maleta mexicana

En 1939, mientras Robert Capa huía de un París desolado por la guerra, sus carretes con fotografías de la Guerra Civil española también tomaban rumbo a otro lugar más seguro.

Weiss fue quien sacó de Francia la maleta que había hecho Capa y en una bicicleta llegó hasta Burdeos con las miles de instantáneas tomadas entre mayo de 1936 y marzo de 1939. La maleta con 126 carretes y 4.500 instantáneas tomadas por Robert Capa, Gerda Taro y David Seymour apareció en México en 1995 y más tarde, en el 2007, llegó al International Center of Photography de Nueva York (ICP).

La “maleta mexicana”, nombre que ha recibido la obra, se encuentra por primera vez en España y se podrá visitar en el Museo Nacional d’Art de Catalunya (MNAC) hasta el 15 de enero. El material está compuesto por unas 70 fotografías acompañadas de documentos que sirven para contextualizar la época en que se tomaron las famosas instantáneas. Por otro lado, la exhibición también tendrá lugar en Madrid y Bilbao.

Robert Capa, el fotógrafo de guerra más importante del siglo XX y uno de los fundadores de Magnun Photos, es la figura más popular en esta famosa maleta pero no la única. Gerda Taro fue una pionera en el fotoperiodismo de guerra y junto con Capa, el cual también fue su pareja, cubrieron la Guerra Civil española. Desgraciadamente perdió la vida en la guerra en un accidente durante el repliegue del ejército republicano. El tercer componente sería David Seymour, conocido por el pseudónimo de “Chim”, fotógrafo, también miembro fundador de la agencia Magnun y otro de los partícipes que hicieron posible la existencia de la “maleta mexicana”.